Lo que aprendió la Ciudad de México cuando dedicó una oficina para el diseño de espacios públicos

La Viga, un parque lineal, es uno de los primeros proyectos de gran escala para una oficina pública de la Cuidad de México dedicada al diseño de nuevos espacios públicos. (AEP)

CIUDAD DEXICO, México – La expansión de la capital de México ha sido tan grande que ni siquiera las autoridades están seguras de cuántas personas viven aquí. Pero dentro del gobierno local, hay un pequeño equipo de diseñadores y arquitectos que están comprometidos a la humanización del caos urbano a través de intervenciones sensibles en el ambiente construido.

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La Autoridad del Espacio Público, por sus siglas AEP, nació en 2009 durante la administración de la alcaldía de Marcelo Ebrard, uno de los primeros alcaldes quiéne adoptó el concepto de traer la “habitabilidad” a la capital mexicana, Ebrard creía que el espacio público podría ser parte de una estrategia más amplia para mejorar la calidad de vida urbana e incluso para reducir la desigualdad social.

El objetivo de la AEP es pensar en grande, a pesar de que muchas de sus intervenciones, ­tales como la introducción de diminutos “parques de bolsillo” en barrios muy densos, son pequeñas. A diferencia de las tradicionales secretarías de infraestructura y obra pública, la AEP no se encarga de las responsabilidades de mantenimiento a perpetuidad, un enorme trabajo que puede ahogar la creatividad. Y a diferencia de las tradicionales secretarías de transporte, que gestionan grandes cantidades de espacio público en forma de calles de la ciudad, la AEP tiene más facilidad de poner las necesidades de las personas por delante de las necesidades de los coches. Por ejemplo, una vez por semana cierran una vía importante que tiene un alto tráfico en el centro de la ciudad y permiten paseos dominicales. Brillantes sombrillas verdes y música en vivo transforman la calle en un lugar de reunión muy animado. En un puñado de barrios residenciales, calles que se unen en ángulos divertidos dejan asfalto residual, que la AEP ha convertido en extensiones de la acera con jardineras y señalización.

Por otro lado, en un esquema de financiamiento innovador, el 30 por ciento de los ingresos del sistema de parquímetros se encauza hacia el presupuesto de la AEP, lo que refleja la creencia de que las calles son espacios públicos. En marzo, me senté con Ana Isabel Ruiz Remolina, Directora Ejecutiva de Proyectos, y Víctor Manuel Espinola Rico, Director de Proyectos Especiales, en una oficina llena de prototipos de mobiliario urbano y señalización llamativa. Hablamos sobre lo que hace al AEP única y qué otras ciudades pueden aprender de la experiencia de la Ciudad de México. Esta entrevista se ha editado por duración y claridad.

Victor Manuel Rico Espinola (izquierda) es el director de proyectos especiales del AEP. Ana Isabel Ruiz Remolina es la directora ejecutiva de proyectos. 

Greg Scruggs: Cuando el AEP fue establecida, ¿se tenía la noción de que esto era algo completamente nuevo en términos de gobernanza municipal y diseño?

Victor Manuel Rico Espinola:​ El diseño es un componente muy importante de la Autoridad del Espacio Público y de quienes lo fundaron, porque su formación es en arquitectura y urbanismo. Entonces, en ese sentido, es una oficina aún más especial. Es una oficina de diseño urbano que está enfocada, obviamente, en espacios públicos.

Q: Es como una firma de diseño p​úblico?​

Ana Isabel Ruiz Remolina:​ Es una firma pública de diseño de espacio público. El primer coordinador de la Autoridad del Espacio Público decía que era la única firma de diseño pública en América Latina.

Q: Algunas de sus intervenciones son comunes en otras partes del mundo. ¿En su opinión, hay algo nuevo que es original del AEP?

Victor:​ Bueno no es vamos a inventar el hilo negro, pero yo diría que una innovación que no existía, o por lo menos que no conocíamos es El Parque Lineal de la Viga, nuestro primer proyecto de escala grande. La Autoridad del Espacio Público lo está construyendo en una zona de la ciudad menos favorecida. El aspecto innovador de este proyecto, es que plantea al espacio público como una infraestructura dirigida también al uso más responsable de los recursos naturales. Es un espacio que va a captar y almacenar el agua de lluvia en un sistema de cisterna subterráneo para uso en las fuentes y estanques. Entonces estamos diversificando las fuentes de abastecimiento de agua, porque vamos a tener agua de lluvia, agua tratada para el riego de los parques, y agua potable para los baños y los bebederos. Este tipo de proyecto es una innovación a nivel regional porque no existe un parque de esta dimensión que utilice este sistema. Y, de hecho, nos inspiramos en las plazas de agua que está construyendo Rotterdam.

Ana:​ No sé si yo hablaría de un proyecto particular como un ejemplo, pero sí creo que podemos hablar de una visión de ciudad como una megalópolis complicada, una ciudad que presenta un rezago importante y una carencia importante de recursos aire, agua de calidad. Entonces, más allá de mencionar un proyecto en específico, yo creo que es el hecho de que existe esta oficina.

Victor:​ Esto es en si la innovación.

Ana:​ Porque es una respuesta al famoso problema de urbanización, de cómo lo entendemos, cómo revertimos patrones de crecimiento irregulares no planeados, cómo entendemos la provisión de servicios, cómo entendemos la cercanía con el transporte público.

Q: Y el espacio público, ¿es como el tejido articulador?

Victor:​ Sí. Pero lo que dice Ana Isabel es muy importante, porque, de alguna manera, es esta oficina, en lugar de los desarrolladores, quién dicta hacia dónde va el desarrollo.

No son los desarrolladores que, como en otras ciudades, definen dónde se interviene. Aquí es el Gobierno de la Ciudad de México que de alguna manera provee incentivos para dirigir a los desarrolladores hacia donde deben construir. Eso representa una innovación incluso en el frente económico.

Ana:​ Y básicamente lo que estamos tratando de hacer es guiar el desarrollo de la ciudad a través de nuestras intervenciones. Entonces por un lado le damos nuevo valor a áreas centrales de patrimonio histórico descuidadas y abandonadas. Por ejemplo hacemos intervenciones en el Centro Histórico. Pero, por otro lado, también tratamos de llevar proyectos de espacio público a zonas marginadas, donde hay una segregación social fuerte.

Victor:​ Tal como redistribuir la experiencia de la ciudad.

Antes y después: Carriles laterales de la concurrida Avenida 20 de noviembre fueron convertidos en asientos de peatones. (AEP)

Q: ¿Cuáles son las tendencias globales en diseño de espacio público más interesantes y relevantes a su trabajo?

Victor:​ Una experiencia divertida. Por ejemplo, cómo el diseño puede contribuir a una impresión agradable de la ciudad. Pero también necesita un componente lúdico. Creo que es un tema que vamos a empezar a explorar ahora con proyectos nuevos.

Ana:​ También el acceso a la tecnología y las redes sociales. Por ejemplo prácticamente todos los proyectos que hemos desarrollado desde el 2015 van a tener zonas Wi­Fi. Vamos a poder conectarnos, cargar nuestros celulares de tal manera que, a través del espacio público y a través de esta experiencia, también estamos acercando a la población, que no siempre tiene acceso a internet. Para que tengan un espacio público con internet.

Q: ¿Los espacios públicos de calidad son un camino exitoso para manejar las desigualdades?

Ana:​ Por supuesto. Y mucho de lo que tratamos de hacer es, por un lado, ofrecerle a una población carente, espacios de calidad y, por otro, promover que una población que no está acostumbrada a salir al espacio público, salga y utilice los espacios públicos.

Victor:​ Y hasta crear nuevos destinos. Es decir, en el imaginario colectivo, la gente está acostumbrada a desplazarse desde el oriente hasta la zona centro para tener estas experiencias. Lo que estamos haciendo es acercar estas experiencias a la gente. Y esto quita presión de los sistemas de transporte creado por los grandes desplazamientos de gente en busca de estos espacios.

Ana:​ También es el entendimiento de que la calle es un espacio público por excelencia. Es el espacio público en el que transitas, y hay otras áreas en las que pasas más tiempo, como nuestras plazas o parques. Pero hay otros espacios—todas las zonas de transporte o los mercados o las iglesias—que se convierten en una transición interesante entre lo público y lo privado. Y estas son las áreas que tratamos de conectar y aproximar como puntos de origen y puntos destino para mejorar nuestra experiencia.

Q: ¿Ustedes creen que la actividad informal, como vender comida en la calle, puede ser una forma de detonar los espacios públicos?

Ana: ​Creo que es delicado y complejo hablar del tema, porque creo que no son realmente informales. Tienen permisos de gobierno. Por lo tanto, es delicado decir que son informales. O sea, una cosa es hablar de comercio en la vía pública sin darle un calificativo de formal o de informal. Entonces, lo que tratamos de hacer es reordenar el comercio en la vía pública y establecer sitios específicos. Hay corredores o áreas de la ciudad que tienen una vocación u otra. Lo que queremos y lo que tratamos de hacer es facilitar un mejor flujo peatonal, con límites claros, y entendiendo la proximidad y otros asuntos. Ahora, para que el comercio pueda ser un factor que fortalezca los espacios urbanos, yo creo que en una ciudad que es tan compleja, y en una sociedad que es tan rica y activa como la de la Ciudad de México, podemos hablar del comercio como de cualquier otro aspecto que puede fortalecer los espacios públicos, porque mucho de la vida se vive en esos espacios.

Victor:​ Ahora mismo hay un proyecto muy interesante en Iztapalapa, la delegación más poblada pero también la más marginal. Es una intervención que hicimos en una calle, que durante la semana es un espacio público con mobiliario móvil, pero luego se pone un mercado al aire libre, el tianguis. Entonces se da también una convivencia muy flexible entre las intervenciones que hacemos y el comercio que, como bien dice Ana, no es necesariamente informal porque al final del día ellos tienen el permiso de las delegaciones para trabajar en mercados en los espacios públicos.

Q: Su visión del espacio público como un tema transversal del desarrollo urbano obviamente necesita recursos para implementarlo. ¿En tu opinión, los espacios públicos son una prioridad para el Gobierno de la Ciudad de México?

Ana: ​Lo que sí creo es que un gran logro de la Autoridad del Espacio Público, gracias a la primera administración, es que antes nadie hablaba de espacio público y hoy, seis o siete años después, está en la agenda de la Ciudad. Todas las delegaciones quieren mejorar sus espacios públicos. Y hasta los despachos de arquitectos y de urbanistas, que antes no demostraban mucho interés en trabajar por la ciudad y dentro de la ciudad, ahora están interesados en involucrarse en nuestros proyectos.

Q: ¿Que ideas han tomado de otros sitios y han adaptado al contexto de la Cuidad de México?

Ana:​ Los parques de bolsillo son el ejemplo más claro. Muchas veces, o por lo menos en los proyectos que se hicieron en Nueva York, casi todos hablan de un sólo uso del espacio, como el tener las mesas y las sillas para que los peatones pueden sentarse y descansar por un momento. Hoy creo que ninguno de nuestros parques de bolsillo cumple sólo esa función. Todos los parques de bolsillo tienen, por ejemplo, un área para patinetas o una canasta de baloncesto, o una zona de juegos para niños, o un área de descanso, o hasta un mini circuito para corredores. Es mucho más diverso en cuanto a lo que ofrece.

AEP ha creado ‘parques de bolsillo’ mediante la recuperación de espacio infrautilizado de coches. (Greg Scruggs)

Victor: ​El otro programa es Mi Calle, Mi Plaza. Empezamos una colaboración muy buena con Bloomberg Associates. Tuvimos una serie de talleres con Janet Sadik­-Khan, la antigua secretaria de transporte de la ciudad de Nueva York. Y con esa cooperación empezamos el proyecto de la Avenida 20 de Noviembre en que la diferencia podría ser la escala, porque la intervención en 20 de Noviembre abarcó siete cuadras, desde la Calle Izazaga hasta el Zócalo. Entonces, este tipo de intervenciones suponen una redistribución del espacio de la calle entre sus funciones de tránsito y movilidad y la posibilidad de estancia y disfrute de la ciudad.

Ana:​ Y lo que es interesante de ese programa y, otra vez platicando como el espacio público es transversal, es que se ha hecho un trabajo importantísimo con la Secretaría de Cultura para activar los proyectos, para activar las plazas. A veces va una orquesta de chicos o alguien que canta o cuenta cuentos o trabajan con los niños. Nosotros dimos el diseño del espacio, y otros autoridades dan el aspecto social. Entonces estamos trabajando en diferentes niveles, el nivel físico y el importante nivel social. Estos programas se han adaptado de otras partes del mundo y se ha buscado mexicanizarlos

Q: Ustedes no son responsables  del mantenimiento del espacio público de la misma manera que la Secretaría de Infraestructura ó Obra Pública, o en los EEUU un Departamento de Parques y Recreación tradicional lo es. ¿Cuál es el impacto?

Ana:​ Es difícil, porque por un lado, nosotros siempre preferimos tener el mantenimiento de los espacios. ¿Por qué? Porque los espacios que nosotros estamos ofreciendo, son de mejor calidad, valen más y contribuyen más, y por lo tanto el mantenimiento es más costoso de lo que las delegaciones tienen asignado para el mantenimiento de estos espacios. No solamente en cuestiones de personal, sino también—¿cómo podría decirlo?—no necesariamente compartimos la misma visión. O no necesariamente estamos acostumbrados a tomar el mismo tipo de acciones. Entonces, nosotros al ser una oficina de diseño, hemos desarrollado estándares de diseño y de calidad que las delegaciones no siempre cumplen. No porque no haya voluntad sino porque no existe el personal capacitado para hacerlo o no existe el dinero.

Q: En términos de otros megaciudades del mundo, ¿de quién están aprendiendo y quién está aprendiendo de ustedes?

Ana: ​La ciudad de México siempre ha sido un ejemplo importante por su velocidad de ejecución. De alguna manera, aunque parezca un poco absurdo, somos muy eficientes construyendo—todo va muy rápido aquí. La primera vez cuando trabajamos con Bloomberg para hablar de Mi Plaza, Mi Calle, nosotros le decíamos, “¿Pues cuánto tardaron en hacer ese proyecto?”. Dijeron “Cuatro años”. Ese tiempo para nosotros no existe. Nosotros no podemos esperar cuatro años. ¿Por qué? Porque hay un tema fiscal importante. No tenemos, como ya dijo Victor, no tenemos tanta estabilidad económica para pensar en esa continuidad. El tiempo político del jefe de gobierno es más corto. Por lo tanto, nosotros debemos de ser mucho más eficientes, mucho más veloces, para poder elegir nuestros proyectos y llevarlos a cabo y concluirlos.

Victor:​ Sí, eso es un dato divertido de la Ciudad de México. Es una contradicción, pero para unas cosas somos los más lentos del mundo, pero para otras somos los más rápidos

Ana:​ ¿A quienes vemos nosotros? Yo diría que vemos mucho a Latinoamérica. O sea, que si bien, obviamente está el arquitecto danés Jan Gehl y la metodología de “life between buildings” [la vida entre los edificios]. Hay muchísimos referentes teóricos como de estas grandes consultorías urbanas a las que volteamos a ver, pero, sin ninguna duda, hay un referente mucho más tangible de intercambio de experiencias con Latinoamérica, de lo que se hace en Colombia o en Brasil.

Victor:​ Si te das cuenta, lo que estamos haciendo aquí, somos un gran laboratorio donde mezclamos las estrategias de urbanismo social de Medellín con las estrategias de gestión responsable de recursos de Rotterdam, con las metodologías de Gehl y Janette Sadik­-Khan.

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Gregory Scruggs is a senior correspondent for Citiscope. Full bio

LECCIONES DE LA CIUDAD DEXICO

  • La autoridad del Espacio Público fue establecida en 2009 para utilizar espacio público para mejorar la calidad de vida urbana y reducir la desigualidad social. 
  • Las intervenciones de la autoridad oscilan desde la introducción de los parques de bolsillo que son pequeños hasta los parques más grandes y proyectos en las calles que se extienden por varias cuadras. 
  • La autoridad no es responsable del mantenimiento de sus espacios, lo que permite el pensamiento creativo pero plantea dudas sobre la viabilidad a largo de los espacios. 

 

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