Los Quito Papers: Una contraposición a la Nueva Agenda Urbana

Justo en el momento en que las naciones adoptan a estrategia de resultados Hábitat III, cuatro destacadas figuras del urbanismo anuncian un tratado respecto a las ciudades y a la planificación. Uno de ellos fue el líder de Hábitat III Joan Clos.

Basilica del Voto Nacional, Quito. (F11photo/Shutterstock)

QUITO, Ecuador: Si el diseño de las ciudades del siglo 21 se decidió hace un siglo en un barco en el Mediterráneo, las visiones para el siglo 21, el llamado “siglo de las ciudades”, puede marcar su origen en un teatro en los altos de la Cordillera de los Andes.

En un fuerte reproche a la Carta de Atenas, el manifiesto de arquitectura moderna de 1930 que puede reclamar responsabilidad para los actuales bloques de torres aislados desconectados de la ciudad a su alrededor, cuatro destacados intelectuales en urbanismo el miércoles anunciaron su visión para las ciudades que serán “porosas”, “complejas”, “sincronizadas” e “incompletas”. Su visión se detalla en un documento llamado los Documentos de Quito (Quito Papers), el cual se develó aquí el día anterior al cierre de la cumbre Hábitat III sobre desarrollo urbano.

Los sociólogos Saskia Sassen y Richard Sennett, conjuntamente con el antiguo alcalde de Barcelona y un alto funcionario de las Naciones Unidas sobre la urbanización Joan Clos delinearon su nuevo manifiesto ante una gran audiencia en el Teatro Nacional de Quito. Moderado por el urbanista Ricky Burdett, los interrumpieron frecuentemente con aplausos a medida que la multitud de Hábitat III digería el embriagante coctel de ideas acerca de la naturaleza de ciudades.

El cuarteto detalló en palabras y en imágenes las dificultades de la Carta de Atenas. El documento fue diseñado por el arquitecto suizo Le Corbusier y un grupo de destacados arquitectos modernistas, todos hombres, notaron los participantes la noche del miércoles, en un barco que navegaba de Marsella a Atenas durante el Congreso Internacional de Arquitectura Moderna (CIAM en francés) en 1933.

La invitación de la carta a la creación de cuadras de altas torres rodeadas por espacios abiertos y conectadas por autopistas dependientes de vehículos provino de la creencia de que tal diseño mejoraría la salud pública y aliviaría las aglomeraciones. En la actualidad, esa visión es muy criticada, pero el manifiesto influyente hizo mucho para diseñar el diseño y planificación urbanos postguerra en América del Norte y Europa.

Además, esta visión permanece en rigor en el mundo desarrollado. Burdett mostró imágenes de cuadras de torres modelo agrupado en los alrededores de Luanda, Shanghái, Addis Ababa y Estambul. Sin vida en las calles y completamente desconectadas del área urbana del resto de la ciudad, “la carta promovía un sistema cerrado”, afirmó Burdett.

Lo que es más importantes es que el modelo de “torre en el parque” ha conllevado a un devastador revés para quienes quedaron fuera de sus sueños modernistas, asentamientos informales de viviendas construidas de manera autónoma que resultó en ciudades de gran inequidad.

“Este es Caracas, pero podría ser cualquier lugar”, dijo Burdett, mostrando una imagen de cuadras de torres uniformes en un lado de la carretera y una de los barrios informales de la capital venezolanas al otro lado. “Se congela en piedra, en concreto, en asfalto las diferencias de tipo social y posición social. El problema es que cuando la parte de la izquierda [el barrio informal] cambia, la parte de la derecha [los bloques de torres] probablemente no cambiarán”.

Al dirigirse a la revista el New Yorker respecto a la presentación del nuevo documento, Sennett explicó, “Nuestra crítica es realmente muy simple que es una utopía equivocada”.

La ciudad porosa

En su lugar, Sennett detalló su contribución con los Documentos de Quito, los cuales se deben hacer públicos en diciembre, en tres principios.

Primero, dijo, las ciudades deben ser “complejas de manera sincronizada”, lo cual significa “muchas cosas sucediendo a la vez”. Elogió a Nehru Place en Delhi como un espacio público en donde los vendedores sari, los lugares de reparación de teléfonos móviles, las personas sin hogar que duermen en el pavimento y el centro de innovación de alta tecnología pueden coexistir. “Elementos dispares que no se podrían juntar casi hacen sinergia”, dijo.

Como resultado, las ciudades deben permanecer incompletas, para “iniciar un proceso de desarrollo, el cual al final no se determina”, afirmó. En su lugar, los diseñadores y planificadores deben brindar los cloques de edificios.

Sennett presentó al humilde almacén como modelo, prácticamente nada más que una estructura, cuya función está definida por sus usuarios. “Lo que tenemos en la actualidad dentro de ciudades cerradas no son más que armazones”, afirmó. “Sus interiores están completamente programados. Se desarrolla la sustancia de lo que las personas harán, está lleno, considerando que debería estar vacío”.

Continuó con una opinión sociológica en cuanto a o que la vida debería ser en el siglo 21. “Una ciudad es un lugar de personas extrañas, que intercambian solo los bordes, existe un dar y recibir tipo membrana”, comentó. “El desafío más grande es crear ciudades que sean porosas”

Pero hay fuerzas poderosas trabajando que pueden evitar tal escenario, advirtió Sassen, quien está casada con Sennett. La multimillonaria inversión inmobiliaria al comprar grandes extensiones del núcleo urbano, dijo, está dando como resultado “una pérdida del hábitat en las ciudades”.

Citando solo un ejemplo, resaltó la manera en que los fondos de inversión inmobiliaria o REIT, inversiones de gestión para el gobierno de Singapur, conocidos por su cuidadosa planificación urbana, ha adquirido una parte importante de la ciudad estadounidense de Detroir, principalmente en áreas habitadas por afroamericanos pobres. “No dijeron nada, no anunciaron nada. Y en 10 años, venderán”, afirmó.

Los intentos de frenar esa especulación estaban en las noticias de esta semana, cuando el presidente Rafael Correa usó sus discursos de apertura y clausura de Hábitat III para anunciar un renovado esfuerzo por aprobar su “ley de plusvalía”, legislación que busca prohibir este tipo de actividad. (Los esfuerzos previos de Correa para aprobar la ley fueron rechazados).

Comunidades cerradas

A lo largo de la discusión existió tensión entre la necesidad de planificación inteligente y el peligro de la sobreplanificación, o en su lugar la planificación frente al “diseño”

“Las planificaciones no crean ciudades”, afirmó Clos. “Lo que en realidad crea ciudades es la relación entre ideas, especialmente el conflicto entre los intereses sociales que coexisten en la ciudad”. Como resultado, el dos veces alcalde dijo, “La ciudad es un artefacto político”.

Tal como para su propia Barcelona, comentó, “Gracias a Dios cada cuadra no se construyó conforme al plan Cerdà”, haciendo referencia a la visión del siglo 19 para Barcelona por Idelfonso Cerdà. Tal uniformidad no produce ciudades interesantes, argumentó, a pesar de la actual tendencia de enfoques de arriba hacia abajo.

“La planificación maestra no es planificación urbana”, comentó. “La planificación urbana debe ser diseño urbano, el diseño de espacios públicos, terrenos en donde sea posible construir y su interrelación. La planificación maestra es solo un ejercicio de zonificación… Dejen espacio para la sociedad”.

El grupo reservó un disgusto especial hacia las comunidades cerradas. Dentro de los Estados Unidos, Sennett sugirió, tales barrios son la “comunidad de elección”, sin embargo “deberían ser ilegales”, declaró y recibió rotundos aplausos.

Clos llamó a tales áreas neo-medievales. “Ahora construimos muros para protegernos de nuestros vecinos”, afirmó. “Las comunidades cerradas son la prueba del fallo del urbanismo moderno”.

El intento de Barcelona de crear una comunidad cerrada fue un fallo comercial, dijo Clos el cual atribuyó a la preferencia de los residentes por los elegantes diseños, pero no excesivamente determinados de la vida en la calle de la capital catalana. “El poderoso plan de Barcelona ha ganado la batala e contra de la comunidad cerrada”, afirmó.

Ciudad de variables

El día después de que estos cuatro pensadores develaron su nueva visión, cerca de 170 gobiernos nacionales adoptaron la Nueva Agenda Urbana, la estrategia para los próximos 20 años que Clos ha liderado. ¿Cómo deja de lado las ambiciones de los Documentos de Quito?

Clos reconoció con sarcasmo que el documento de 24 páginas, un borrador final acordado en septiembre después de cuatro meses de negociaciones, había cedido a los caprichos de los diplomáticos. “La Nueva Agenda Urbana es un texto acordado, no hay gran creatividad literatura”, dijo la noche del miércoles, lo cual causó la risa de la audiencia. “Pero tenemos que usarlo con el valor que tiene”.

No obstante, la Nueva Agenda Urbana está limitada en alcance, ya que abarca únicamente las próximas dos décadas, “Todas las ideas [acerca de urbanismo] del siglo 20 se encuentran en crisis”. Como tales, espera que este nuevo manifiesto sirva para respaldar de manera teórica el documento político adoptado el día de hoy.

Los Documentos de Quito, dijo a Citiscope, “se vinculan muy bien con la Nueva Agenda Urbana … pero necesitamos tener ideas intelectuales que enmarquen los procesos de urbanización”.

Con el viento de la culminación de la adopción de esta semana, el cuarteto orgullosamente selló su manifiesto con el nombre de una ciudad emergente del sur global en lugar de con una seria capital europea. “Hemos empezado una nueva época, sin duda”, dijo Sassen. “Los Documentos de Quito son el primer paso para reconocer la necesidad de una ciudad de variables. La ciudad es un sistema complejo pero incompleto”.

Sennett concluyó: “Mi visión se aleja de la ciudad funcional, eficiente, libre de conflictos. Espero que los Documentos de Quito inspiren a una visión más compleja, abierta e incompleta”.

¡Manténgase al día en cuanto a la información sobre Hábitat III! Suscríbase al boletín de noticias de Citiscope, incluyendo una cobertura diaria especial desde Quito. Citiscope es un miembro del Proyecto periodístico de Hábitat III; conozca más aquí.

Get Citiscope’s email newsletter on local solutions to global goals.

Back to top