Los compromisos oficiales hacia una Nueva Agenda Urbana empiezan despacio

Cuando nos encontramos a la mitad de Hábitat III, pocos países han hecho compromisos en la plataforma del Plan de Implementación de Quito.

Los participantes caminan por las instalaciones de la conferencia de Hábitat III, 18 de octubre. (Christopher Swope)

QUITO, Ecuador: Pocos de los 140 países que cuentan con representación en la conferencia sobre las ciudades de Hábitat III realizada esta semana han ofrecido compromisos concretos para la implementación de la Nueva Agenda Urbana, la nueva estrategia de urbanización para los próximos 20 años de las Naciones Unidas, la cual se debe adoptar esta semana.

Con docenas de paneles de discusión y discursos presentados a diario desde la mañana hasta la noche, gran parte de la discusión aquí ha tomado rumbo hacia la manera de implementar este acuerdo voluntario, no vinculante. Esas discusiones se han visto complementadas por múltiples sesiones plenarias, en las cuales los gobiernos han expresado su respaldo a la nueva agenda.

No obstante, más allá de la retórica, los organizadores de Hábitat III están a la espera de compromisos formales para implementar la estrategia en términos económicos, de políticas, entre otros. Sin representar a un gobierno nacional o a una asociación de barrios, la principal manera de lograr un compromiso hacia la Nueva Agenda Urbana es el Plan de Implementación de Quito, una plataforma en línea que se puso en marcha el mes pasado.

“Los compromisos voluntarios buscan ser acciones concretas, medibles y alcanzables, centradas en la implementación, y con información bastante relevante para la responsabilidad y transparencia futuras”, afirmó la Secretaría de Hábitat III el día martes en una declaración. “El término ‘compromiso’ implica el énfasis a la implementación y los resultados de las iniciativas por parte de una o varias partes interesadas para promover el desarrollo urbano sostenible en lugar de la actividad regular de los socios”.

De hecho, una revisión de los compromisos logrados hasta el momento sugiere que la mayor parte de países, e incluso instituciones multilaterales, están uniendo esfuerzos preexistentes a la Nueva Agenda Urbana, en lugar de anunciar nuevas iniciativas.

Al ser una plataforma abierta para países y ciudadanos por igual, los compromisos planteados dentro del Plan de Implementación de Quito abarcan una amplia gama de temas. Hasta el momento, estos compromisos van desde los más de USD100 millones, ofrecidos por el gobierno alemán para mitigar el problema de los sobrecargados sistemas de tránsito públicos, hasta el grupo de jóvenes de Quito que organiza un paseo nocturno semanal por el parque.

Citiscope revisó los 61 compromisos, que representan a 271 organizaciones, que estaban disponibles hasta la noche del martes. La gran mayoría de la esfera no gubernamental, universidades diseñando cursos, centros de investigación que preparan proyectos, grupos activistas planteando campañas locales, una compañía inmobiliaria que promueve sus desarrollos de vivienda de bajo costo.

Mientras tanto, únicamente cinco de los compromisos provenían de gobiernos nacionales. Tres de los cuales eran de la Unión Europea, uno de Alemania y uno de Turquía.

[Véase: The E.U. is a major voice in the Habitat III process. What is it saying?]

El lento paso inicial hacia el logro de compromisos destaca las crecientes preocupaciones acerca de la fuerza política de la Nueva Agenda Urbana. En contraste, la preparación para la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático 2015 (COP21) logró casi 11.000 compromisos representando a 10.000 socios en su plataforma de compromisos, conocida con el acrónimo NAZCA.

“Mi evaluación es que necesitamos que muchos más gobiernos planteen iniciativas concretas”, afirmó Tania Roediger-Vorwerk del Ministerio alemán para la Cooperación Económica y el Desarrollo.

Unos cuantos compromisos

Pocos gobiernos locales han tomado la iniciativa. Dos de los compromisos dentro de la lista en la plataforma oficial provinieron de la ciudad brasileña de Santa Isabel, mientras que otro provino de la ciudad palestina de Hebrón.

Otros dos compromisos provinieron del propio sistema de las Naciones Unidas. Uno fue planteado por la Comisión Económica de las Naciones Unidas para África; el otro provino de UN-Hábitat, la agencia líder en el tema de ciudades. Independientemente, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) anunció una nueva estrategia de urbanización sostenible. “Necesitamos que las ciudades sean más resilientes y que sus habitantes estén menos vulnerables”, dijo la Administradora de PNUD Helen Clark.

Al cierre de esta edición, no se lograron compromisos de parte de otras instituciones multilaterales o bancos para el desarrollo. Mientras que algunos de estos últimos emitieron una declaración conjunta poco usual de respaldo el día martes, no ofrecieron compromisos financieros.

[Véase: New Urban Agenda good on ‘what’ but not on ‘how’, critics warn]

Un vocero de la Secretaría de Hábitat III señaló que los compromisos continuarían siendo aceptados durante la conferencia de esta semana, sin embargo, enfatizó que el objetivo de la Nueva Agenda Urbana es, principalmente, estimular las acciones a largo plazo.

El “aspecto más difícil de los compromisos no es presentarlos” sino actuar conforme a los mismos, estableció el vocero. “Hábitat III debería priorizar … las iniciativas centradas e innovadoras en las que varios socios puedan aunar esfuerzos, en lugar de duplicar los recursos”.

Asimismo, el vocero afirmó que: “El objetivo del Plan de Implementación de Quito es respaldar … estas asociaciones” en los próximos meses.

De hecho, ese razonamiento a futuro hace eco para muchos aquí. Mientras que algunas de las personas reunidas aquí durante esta semana en Hábitat III, la conferencia parece ser la línea final después de dos años de intensa preparación, los organizadores de la cumbre están entusiasmados por enfatizar que estos cuatro días en Quito son solo el comienzo.

“Este no es el final del camino, sino el principio”, afirmó el Secretario General de Hábitat III Joan Clos, el día viernes. Desarrolló más esta idea en su discurso de apertura el lunes, resaltando los compromisos voluntarios que ya se han logrado mediante el Plan de Implementación de Quito. “Esto representa un excelente inicio para las principales tareas que nos esperan”, afirmó.

[Véase: Las naciones a punto de adoptar una estrategia respecto al futuro de las ciudades para los próximos 20 años]

Sin embargo, el limitado compromiso de los gobiernos nacionales, hasta el momento, motivó a que Alemania, el primer país en hacer un compromiso, recomiende que otros sigan su ejemplo.

“Pueden expandir sus iniciativas, las cuales ya habían presentado para el Acuerdo de París”, afirmó Roediger-Vorwerk, en relación al acuerdo global sobre cambio climático finalizado en diciembre. “Eso podría ser parte del planteamiento. Pero necesitamos que más gobiernos se den cuenta de que la Nueva Agenda Urbana es la que está sobre la mesa”.

Compromisos reales

Entonces, aquellos gobiernos que ya han anunciado formalmente compromisos para implementar la Nueva Agenda Urbana, ¿a qué se han comprometido?

El día lunes, el gobierno alemán anunció la Iniciativa de Movilidad Urbana Transformadora, la cual movilizará alrededor de USD 100 millones para respaldar esfuerzos para reducir la congestión, los fallecimientos en accidentes y la contaminación del aire en ciudades de 22 países.

[Véase: Germany stepping up major engagement in Habitat III preparations]

La Unión Europea anunció tres iniciativas en esta semana. Primera, la entidad europea se comprometió a promover la Agenda Urbana para la Unión Europea (un mapa de ruta hacia las ciudades sostenibles desarrollado de forma paralela con la Nueva Agenda Urbana) mediante planes de acción para los 12 temas de la agenda, los cuales tratan temas básicos como vivienda, cambio climático, desarrollo económico y migrantes.

Segunda, la Unión Europea se comprometió a promover la cooperación entre las ciudades europeas y las ciudades de casi una docena de países (Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú, Canadá, China, India, Japón y los Estados Unidos) en torno a cuatro temas: acceso al agua, sistemas de transporte, salud y vivienda.

Finalmente, la Unión Europea trabajará con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos para establecer una definición global de las ciudades que se base en el “grado de urbanización”, una clasificación estadística desarrollada por la Oficina Estadística de la Unión Europea. Una definición consistente a nivel global resultará de utilidad para comparar entre regiones y medir el progreso de las ciudades hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible (SDG) de las Naciones Unidas, los cuales incluyen un objetivo sin precedentes respecto a las ciudades y una multitud de otros objetivos con dimensión urbana.

[Véase: Inextricably interlinked: The urban SDG and the new development agenda]

Cuando se les solicitó, varios otros países ofrecieron ejemplos de iniciativas recientes en línea con la Nueva Agenda Urbana, a pesar de que no las han enviado de manera formal como compromisos voluntarios. El lunes, por ejemplo, el presidente ecuatoriano Rafael Correa anunció una nueva legislación para frenar la especulación de las tierras mediante la captura del valor de la tierra.

México se refirió a su nueva ley de urbanización, aprobada el año pasado. La legislación se anunció por primera vez a principios de este año durante la preparación de Hábitat III.

[Véase: Mexico seeks to place rights at the centre of the Habitat III negotiations]

Chile se refirió a una ordenanza, aprobada anteriormente este año, en la que se estableció que los desarrolladores de grandes proyectos de estado deben brindar beneficios al espacio público y pagar un fondo al municipio por el uso del espacio público a manera de intercambio por la construcción adicional en el área zonificada.

“Uno de los temas relevantes en la Nueva Agenda Urbana de Hábitat III se refiere a la calidad de urbanización, y la calidad de los bienes públicos dentro de la ciudad, ya que esta calidad es lo que hace posible que los ciudadanos tengan acceso a transporte, recreación y a espacios públicos,” es lo que expresó Paula Saball, ministra de vivienda y urbanismo de Chile.

En el caso de los Estados Unidos, los esfuerzos existentes se consideraron suficientes. Julián Castro, Secretario del Desarrollo Urbano y Vivienda dijo a Citiscope: “Estamos determinados a liderar dando el ejemplo implementando la Nueva Agenda Urbana”, “Afortunadamente, los temas abordados en la Nueva Agenda son aquellos que se han venido abordando por alrededor de ocho años”.

Además, Castro citó el Plan de Acción Climática del Presidente de los Estados Unidos Barack Obama, el cual abarca componentes importantes de las ciudades, así como a su propia agencia de Better Buildings Challenge (una iniciativa del Departamento de Energía de los Estados Unidos) para reducir el uso de energía, son dos ejemplos que surgieron el año pasado en la Conferencia de las Naciones Unidas por el Cambio Climático, COP 21. Sin embargo, el país no ha manifestado nuevas políticas o programas que coincidan con la adopción de la Nueva Agenda Urbana.

¿Y los bancos de desarrollo?

Y, además, existen los bancos de desarrollo, un punto principal en la discusión acera del desarrollo urbano, a quienes se les debe analizar más ampliamente en la reorientación potencial de los flujos de ayuda mundiales para establecer un mejor enfoque en las ciudades.

El Banco Mundial estima que las necesidades de infraestructura urbana exceden anualmente los 4,5 billones. Con motivo del Hábitat III, la institución financiera radicada en Washington y otros siete bancos multilaterales de desarrollo se reunieron y emitieron una declaración conjunta,el día martes, en la que se expone su compromiso para promover la urbanización sostenible. Los organizadores del evento manifestaron que ésta fue la primera vez en la que ocho bancos, en representación de África, Asia, Europa, América Latina y el mundo Islámico, acordaron conjuntamente enfocarse en problemas urbanos.

[Véase: Searching for the financing message in Habitat III’s ‘millennium challenge’]

Cuando se les consulta, varias de las instituciones financieras conocen el amplio enfoque de su actual compromiso con el desarrollo urbano, aunque hasta el día martes no se ha anunciado ningún compromiso financiero. El Banco Europeo de Inversiones, por ejemplo, calcula que su contribución por los siguientes cinco años será de 100 mil millones de dólares, incluyendo los 200 millones destinados para el metro de Quito.

Jan Vapaavuori, funcionario responsable del banco para los préstamos urbanos, manifestó que: “Es muy precipitado esperar que se establezcan compromisos financieros directos de pronto en la primera reunión en donde se encuentran presentes todos [los bancos multinacionales de desarrollo].

 Comparación con el mes de julio pasado. Seis de los bancos de desarrollo multilateral más importantes conjuntamente con el Fondo Monetario Internacional de manera colectiva se comprometieron a realizar 400 mil millones en préstamos para ayudar a las naciones del mundo a que cumplan con sus obligaciones establecidas en los Objetivod de Desarrollo Sostenible.

Aunque ha habido un período corto entre la reunión de diplomados en la Nueva Agenda Urbana y esta semana de conferencias, los bancos de desarrollo mundiales no han podido reunir nuevas y significativas fuentes financieras con el propósito de la urbanización.

Víctor Vergara, especialista en urbanidad del Banco Mundial manifestó: “No creo que sea razonable esperar respuestas inmediatas a algo que se emitió recientemente y que luego de tres días, ocho instituciones manifiesten cuánto les costará”.

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